Educación

Antecedentes

La educación desempeña un papel clave para proporcionar a las personas los conocimientos, las capacidades y las competencias necesarias para participar de manera efectiva en la sociedad y en la economía. Además, la educación puede mejorar la vida de la gente en áreas como la salud, la participación ciudadana, el interés político y la felicidad. Diversos estudios muestran que las personas con un buen nivel educativo viven más, participan más activamente en la política y en la comunidad en la que viven, cometen menos delitos y dependen menos de la asistencia social.

Años de educación

En una economía en la que los conocimientos cambian con rapidez, la educación tiene por objeto enseñar competencias para la vida. Pero, ¿cuántos años en la escuela, la universidad o un centro de formación esperarán estudiar las nuevas generaciones? La respuesta es que en promedio, en la OCDE las personas pueden esperar recibir cerca de 17.5 años de educación, a juzgar por el número de habitantes entre 5 y 39 años de edad que en la actualidad asisten a la escuela o la universidad. Los resultados varían entre 14.4 años de educación en México y cerca de 20 años en Finlandia.

Logro educativo

Tener una buena educación mejora en gran medida la probabilidad de encontrar empleo y de ganar suficiente dinero. Las personas con un alto nivel educativo resultan menos afectadas por las tendencias del desempleo, por lo general debido a que sus logros educativos aumentan el atractivo de su perfil profesional en la fuerza laboral. Los ingresos de por vida también aumentan con cada nivel educativo obtenido.

Por otra parte, las competencias necesarias en el mercado laboral se basan cada vez más en el conocimiento. Este cambio en la demanda ha hecho que el requisito mínimo para encontrar empleo en casi todos los países de la OCDE sea un título de educación media superior. Por consiguiente, las tasas de graduación en educación media superior son un buen indicador de si un país está preparando a sus estudiantes para cumplir con los requisitos mínimos del mercado laboral.

En promedio, alrededor del 76% de los adultos entre 25 y 64 años de edad en la zona de la OCDE han obtenido el equivalente a un título de educación media superior. En 32 países de la OCDE, así como en la Federación Rusa, el 60% o más de la población entre 25 y 64 años de edad han terminado por lo menos la educación media superior. Pero en algunos países sucede lo contrario: en México y Turquía, el 60% o más de las personas entre 25 y 64 años de edad no ha terminado educación media superior. Sin embargo, las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de obtener un título de educación superior o equivalente en la mayoría de los países de la OCDE, en contraposición a la tendencia histórica. En promedio en los países de la OCDE, el 35% de las mujeres entre 25 y 64 años de edad obtiene un título de educación superior, en comparación con el 32% de los hombres del mismo grupo de edad.

Competencias de los estudiantes

Pero las tasas de graduación, si bien son importantes, no son indicadores precisos de la calidad de la educación recibida. El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE analiza hasta qué punto los estudiantes que se acercan al final de su educación obligatoria (normalmente en torno a los 15 años de edad) han adquirido algunos de los conocimientos y competencias que resultan esenciales para participar plenamente en las sociedades modernas, en particular en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias.

En 2012, PISA examinó a estudiantes de 65 países, incluidos los pertenecientes a la OCDE, Brasil, Letonia y la Federación Rusa. Se analizaron la capacidad de lectura, las habilidades en matemáticas y el nivel en ciencias de los estudiantes. La investigación muestra que estas competencias son indicadores más fiables del bienestar económico y social que el número de años dedicados a ir a la escuela o a adquirir una formación complementaria. El estudiante medio de la zona de la OCDE obtuvo una resultado de 497 puntos. Las niñas superaron a los niños en todos los países, excepto Chile y Luxemburgo. En promedio, en la OCDE las niñas obtuvieron una resultado de 501 en comparación con los 493 puntos de los niños. Esta brecha es aún mayor en Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Israel, Letonia, Noruega, Polonia, Suecia, Turquía y la Federación Rusa.

Corea y Japón son los países con mayor rendimiento educativo en la OCDE, con una media de resultados PISA de 542 y 540 puntos, respectivamente. Otros países de la OCDE con un alto rendimiento en cuanto a las competencias de los estudiantes son Finlandia (529), Estonia (526), Canadá (522) y Polonia (521). El país de la OCDE con el menor rendimiento educativo, México, tiene una resultado media de 417. Esto significa que la brecha entre los países con el mayor y el menor rendimiento de la OCDE es de 125 puntos. La brecha con Brasil es aún mayor, pues 140 puntos separan el rendimiento promedio de este país con respecto a Corea.

Los sistemas escolares con mejores resultados logran brindar educación de alta calidad a todos los estudiantes. Por ejemplo, en Estonia, Islandia y Noruega los estudiantes tienden a obtener buenos resultados sin importar cuál sea su entorno social. Sin embargo, en Francia y en la República Eslovaca, la brecha entre los estudiantes del nivel socioeconómico más bajo y los estudiantes del nivel socioeconómico más alto alcanza más de 125 puntos, lo que sugiere que el entorno socioeconómico de los estudiantes tiende a influir en sus resultados. En promedio, en los países de la OCDE hay una diferencia de 96 puntos en las calificaciones de PISA entre los estudiantes del nivel socioeconómico más alto y el más bajo.

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